EL MASACRE SE PASA A PIE



Reflexión:

Los países desarrollados permiten una migración controlada, de tal modo que crean espacios especiales donde los confinan en casas de campañas, en la cual les llevan ración de alimento, pero nunca en contacto con los ciudadanos, y les llaman “refugiados”.

En cambio en República Dominicana estas personas se insertan de inmediato a la sociedad. No existe ningún filtro de chequeo de antecedentes. No tienen objeción gubernamental ni empresarial para incorporarse a la fuerza laboral. Todo va a depender de la habilidad personal de cada quien.


Resulta que se ha ensamblado una malsana campaña de mentiras, descrédito y amenaza de retiro de ayuda y empréstitos a nivel internacional, incluso apoyado por poderosos emporios televisivos y organizaciones como la ONU y la OEA donde se nos acusa de discriminación, mal trato y abuso para estos inmigrantes ilegales.


Principalmente EEUU, Europa, Australia y Canadá tienen una política bien clara para los ilegales, levantan muros para contenerlos, se les considera delincuentes, donde realizan redadas apoyadas por el oficialismo, la prensa y adversarios políticos, porque ahí se unen todos (como una caza de brujas) para “capturarlos” y repatriarlos.


Pero presionan a los gobiernos dominicanos a que acepten alegremente esa “invasión pacífica” de extranjeros, que por demás históricamente nos adversan. Porque “no es lo mismo tocar con “guitarra que con violín”.


Se estima que actualmente viven 1,500,000 haitianos (cifra muy conservadora) en República Dominicana y aproximadamente 500,000 han adquirido de manera legal o fraudulenta la ciudadanía dominicana. (Sus documentos consignan que son dominicanos, con nombres y apellidos de nuestra herencia hispana y nacidos en algún lugar de República Dominicana, pero no hablan español) ¿?


En tiempo de Jesús estaban los samaritanos (pueblo considerado impuro que los judíos, por ser descendientes de judíos y otros pueblos circundantes). Los judíos en peregrinaje, camino a la ciudad santa de Jerusalén, bordeaban a Samaria (para ni tan siquiera pisar sus tierras). Es muy recordado que Jesús entabló uno de su más célebre dialogo con una mujer samaritana, en Sicar (pueblo de Samaria), en el pozo de Jacob.


También mencionó incluso a un samaritano lleno de gratitud, a quien había sanado de la lepra. Esto nos deja ver que para Él no existen razas, sino una: la humana. Más sin embargo no encontramos un discurso, al menos que se conozca, donde Él llame a la unificación de ambos pueblos.


¿Y tú, estás de acuerdo, no con prohibir, pero sí con regularizar esta visita sin invitación?


¡Dios te bendice!

Entradas Destacadas
Entradas Recientes
Mantente actualizado. Suscríbete a nuestro boletín semanal

© 2015 Rafael Inoa

Síguenos

  • Facebook - Black Circle
  • Twitter - Black Circle
  • Instagram - Black Circle
  • Google+ - Black Circle